Verrugas
Término médico: Verrugas cutáneas (infección cutánea por el virus del papiloma humano)


¿Qué es verrugas?
Las verrugas, conocidas popularmente en México como mezquinos, son pequeños crecimientos ásperos que aparecen en la piel debido a la infección de ciertos tipos del virus del papiloma humano en sus capas más superficiales. Suelen presentarse en manos, pies, rostro o zona genital, y aunque son benignas, resultan contagiosas y en ocasiones causan molestia estética o física. Existen distintos tipos de verrugas según su ubicación y apariencia: las verrugas comunes en manos y dedos, las verrugas plantares en la planta del pie (a veces llamadas ojos de pescado), las verrugas planas de superficie lisa que suelen aparecer en el rostro, y las verrugas filiformes de aspecto alargado, frecuentes alrededor de los ojos o la boca. El virus se transmite por contacto directo con la piel de una persona infectada o con superficies contaminadas, como pisos de albercas, regaderas públicas o vestidores, y entra al cuerpo a través de pequeñas heridas o grietas en la piel. Aunque en algunos casos las verrugas desaparecen solas con el tiempo, especialmente en niños y niñas, muchas personas prefieren tratarlas para evitar que se extiendan a otras zonas del cuerpo o se contagien a otras personas. El dermatólogo puede recomendar distintas opciones según el tamaño, la ubicación y el tipo de verruga, buscando eliminar la lesión de forma segura y con la menor probabilidad de dejar marcas en la piel.
Las verrugas cutáneas se encuentran entre los motivos de consulta dermatológica más frecuentes en México, en particular entre niños, niñas y adultos jóvenes, aunque pueden presentarse a cualquier edad.
Síntomas Principales
Pequeñas protuberancias o abultamientos ásperos en la superficie de la piel
Superficie rugosa con puntos oscuros diminutos, que corresponden a vasos sanguíneos pequeños coagulados
Verrugas planas en el rostro, ligeramente elevadas y de color similar al de la piel circundante
Verrugas en la planta del pie que causan molestia o dolor al caminar o hacer presión
Crecimiento en racimo o agrupado de varias lesiones cercanas entre sí
Cambios en la uña o en la piel alrededor de ella cuando la verruga se ubica cerca del borde ungueal
Comezón leve y ocasional alrededor de la lesión
Sangrado leve si la verruga se rasca, se corta o se golpea accidentalmente
Causas
Infección de las capas superficiales de la piel por el virus del papiloma humano de tipo cutáneo, distinto de los tipos asociados a otras condiciones ginecológicas
Contacto directo piel con piel con una persona que presenta verrugas activas
Entrada del virus a través de pequeñas cortadas, grietas o heridas apenas visibles en la piel
Contacto con superficies húmedas compartidas, como pisos de albercas, regaderas públicas o vestidores
Autoinoculación al rascarse o manipular una verruga y tocar después otra parte del cuerpo
Uso compartido de toallas, calcetines, cortaúñas u otros utensilios de higiene personal contaminados
Factores de Riesgo
Ser niño, niña o adolescente, etapa en la que el contacto con el virus suele ser más frecuente
Tener el sistema inmunológico debilitado por alguna condición médica o tratamiento
Morderse las uñas o los padrastros, lo que genera pequeñas puertas de entrada en la piel
Caminar descalzo en áreas públicas húmedas como albercas, vestidores o duchas compartidas
Tener contacto cercano y frecuente con personas que presentan verrugas visibles
Trabajar o realizar actividades con humedad constante en manos o pies
Si no se atiende: posibles complicaciones
Propagación de las verrugas a otras áreas del cuerpo por rascado o manipulación (autoinoculación)
Contagio a otras personas por contacto directo o por compartir objetos de uso personal
Dolor persistente al caminar o apoyar el pie en el caso de verrugas plantares grandes o profundas
Cambios de pigmentación o cicatrices en la piel tras tratamientos repetidos o mal realizados
Infección bacteriana secundaria cuando la verruga se rasca, se corta o se manipula de forma inadecuada
Opciones de Tratamiento
Preguntas Frecuentes
¿Las verrugas o mezquinos son contagiosas?
Sí, las verrugas son contagiosas porque las causa el virus del papiloma humano, que se transmite por contacto directo piel con piel o al tocar superficies contaminadas como pisos húmedos de albercas o vestidores. El riesgo de contagio aumenta si existen pequeñas heridas en la piel. Por ello se recomienda evitar rascarse la lesión y no compartir toallas, calcetines o utensilios de higiene personal con otras personas.
¿Las verrugas desaparecen solas sin tratamiento?
En algunos casos, especialmente en niños y niñas, el sistema inmunológico puede eliminar las verrugas de forma espontánea en meses o incluso años, sin necesidad de tratamiento médico. Sin embargo, esto no ocurre siempre, y mientras la verruga permanece activa puede contagiarse a otras áreas del cuerpo o a otras personas, por lo que muchos dermatólogos recomiendan tratarla, sobre todo si causa molestia o crece.
¿Es lo mismo una verruga que un ojo de pescado?
El término ojo de pescado se usa coloquialmente en México para referirse a un tipo específico de verruga que aparece en la planta del pie, llamada verruga plantar. Se le llama así porque suele tener un punto central oscuro rodeado de piel engrosada. Es la misma infección viral que otras verrugas, pero al soportar el peso del cuerpo puede volverse dolorosa al caminar.
¿Cuándo debo consultar a un dermatólogo por una verruga?
Se recomienda acudir con un dermatólogo cuando la verruga crece rápidamente, cambia de color o forma, sangra, duele, se ubica en el rostro o los genitales, o no responde a cuidados en casa después de varias semanas. También es importante la valoración profesional en personas con el sistema inmunológico debilitado o cuando existe duda sobre si la lesión realmente es una verruga.
¿El tratamiento de las verrugas garantiza que no volverán a aparecer?
No existe una garantía absoluta de que las verrugas no reaparezcan, ya que el virus que las causa puede permanecer latente en la piel incluso después de eliminar la lesión visible. La mayoría de los tratamientos busca reducir el tamaño y eliminar la verruga actual, y en muchos casos son efectivos, pero puede requerirse más de una sesión o dar seguimiento si aparecen nuevas lesiones.
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Fuentes clínicas de referencia: Catálogo Maestro de Guías de Práctica Clínica, CENETEC, México
